“ES MEJOR PREVENIR, QUE REMEDIAR”

En el contexto del XVI Encuentro y XIII Curso Nacional de Pastoral de la Salud efectuado en la ciudad de Xalapa, Veracruz, del 10 al 13 de Octubre de 2016, y después de realizar un análisis de la realidad, en el que confirmamos los retos actuales a futuro inmediato en temas de salud y enfermedad en nuestro País; y estando presentes participantes de 16 de las 18 provincias eclesiásticas, emitimos el siguiente comunicado:

Los países en vías de desarrollo, como México, tienen áreas de vital importancia que si bien deben atenderse, también requieren incrementar sustancialmente el soporte económico necesario para evitar el avance de la pobreza y la desigualdad social. Lo que no se invierta hoy en prevención, se pagará más tarde en atención.

Es el caso del rubro de la salud, sector fundamental y base de toda política social que genera equidad e igualdad, éste se debe impulsar y promover, ya que cuando se carece de ella, se carece de todo. La enfermedad conlleva no solo la pérdida del bienestar físico, psicológico y social, sino que también remolca consigo la tranquilidad, armonía y paz de la familia a la que inhabilita directamente en su economía, e incrementa la criminalidad.

Notamos con alarma que el presupuesto destinado a la salud de los mexicanos ha descendido anualmente en los años recientes; cada vez se destinan menos recursos para la correcta y necesaria ejecución de los programas prioritarios de prevención y promoción de la salud, así como los de atención médica. Esto se traduce, lamentablemente, en menos atención de mujeres embarazadas; menos cobertura en vacunas de nuestros niños y adultos; escasa atención en la prevención y cuidado de enfermedades que azotan a la población (diabetes, hipertensión, obesidad y sobrepeso, así como enfermedades infecciosas), falta de medicamentos y materiales curativos en centro de salud y hospitales.

De igual manera, con el recorte al presupuesto en salud, que de nueva cuenta se ha propuesto para el próximo año, se dejará de atender y monitorear de manera eficiente los programas de vigilancia y control de enfermedades; situación alarmante, si consideramos que enfermedades como el dengue, chikungunya, zika e influenza, tienen un grave riesgo de incrementarse, principalmente en las zonas endémicas del país, por lo cual, bajar la guardia conlleva el grave riesgo de propiciar un incremento alarmante de personas contagiadas por estas enfermedades transmitidas por vector; y ni que decir de las enfermedades prevenibles por vacunación y el combate contra las adicciones.

Por este motivo la Dimensión para la Pastoral de la Salud, como parte de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Iglesia Católica en México, hace un llamado y se une a la campaña de las organizaciones e instituciones en defensa del respeto al presupuesto en la salud de nuestro país. Es un derecho de todos los mexicanos acceder a la salud digna, universal y de calidad, con un abastecimiento óptimo.

Invitamos a la Cámara de Diputados a escuchar las diversas voces que piden que no se recorte el presupuesto en servicios de salud y tomarlas en cuenta. En esa misma línea, pedimos que las distintas instancias del sector salud federal, estatal y municipal, ejerzan el presupuesto de manera honesta, transparente y con el único fin de brindar los servicios de salud a los mexicanos. Apoyar a médicos, enfermeras, enfermos y sus familias es apoyar a México.

Vale la pena destinar recursos a la salud pública en México, ya que será para el mayor bien de nuestros ciudadanos, pues incluso quienes hoy gozan de buena salud, algún día recurrirán a los servicios sanitarios; por ello estamos convencidos de la importancia de la salud preventiva.

Agradecemos el interés por este mensaje y esperamos que se responda a esta gran necesidad real de nuestro País.