Oración por México

Señor mi Dios,
tú conoces lo que hay en cada corazón y conoces cada historia.
Te pido humildemente este día por mi país,
tú conoces nuestra gente, nuestras necesidades,
nuestras alegrías, temores y sufrimientos,
conoces nuestras luchas de cada día
y conoces que es lo mejor para cada uno de nosotros.
Llénanos de tu espíritu,
permite que te encontremos y gobiernes el corazón de cada mexicano.
Perdónanos si te hemos ofendido,
pero escúchanos Señor, México te necesita.
Cambia el dolor por esperanza; sé tú Señor nuestro guía,
ilumina nuestro camino, ilumina a México,
en el nombre de Jesús. Amén.

XXIII Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo B

“ Si el Señor no construye la ciudad, en vano se cansan los albañiles ”

Iª Lectura: Isaías (35,4-7): El Dios de la vida

I.1. La primera lectura se toma del libro de Isaías y forma parte del llamado pequeño Apocalipsis de ese libro (cc. 34-35); como tal se expresa en unas imágenes que pueden sorprendernos de parte de Dios. Probablemente estos capítulos no pertenecen al gran profeta del s. VIII a. C, sino que corresponderían mejor a los tiempos del Deutero-Isaías, que es quien continua el libro. Lo que verdaderamente llama la atención es la actuación personal de Dios sobre la ciudad de Sión-Jerusalén, que ha sido sometida al desastre.

XXII Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo B

“ Estos mandatos son vuestra sabiduría ”

Iª Lectura: Deuteronomio (4,1-8): La grandeza de los mandamientos

I.1. El libro del Deuteronomio, que es uno de los más famosos de la Torá judía, el Pentateuco cristiano, nos ofrece una bella lectura que nos habla de la grandeza de los mandamientos de Dios. Este libro tuvo una historia muy movida, ya que parece que estuvo escondido (al menos una parte) en el Templo de Jerusalén por miedo a las actitudes antiproféticas de algún rey de Judá, hasta que Josías (s. VII a. C), un gran rey, abrió las puertas de la reforma religiosa. Entonces, los círculos proféticos volvieron sus ojos a este libro, que recogía tradiciones religiosas muy importantes.