Intenciones de Oración del Papa, Octubre 2018

General: La misión de los consagrados:
Para que los consagrados y las consagradas despierten su fervor misionero y estén presentes entre los pobres, los marginados y con los que no tienen voz.

XVII Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo B

“ Comieron, se saciaron y sobró ”

Compartir el pan, compartir la vida

Iª Lectura: 2Reyes 4,42-44: El milagro de repartir lo poco que se tiene

I.1. La primera lectura de este domingo forma parte de un ciclo de milagros de Eliseo, el discípulo de Elías, que muy posiblemente se trasmitió entre sus discípulos. Esas tradiciones se transformaron, sin duda, para poner de manifiesto la grandeza de este hombre de Dios.

XVI Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo B

“ Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco ”

Jesucristo, Pastor y Salvador en la justicia

Iª Lectura: Jeremías (23,1-6): El pastor de la unidad

I.1. La primera lectura del profeta Jeremías es uno de los pasajes que se refieren a la casa de Judá, a la que profeta juzga, pero a la que promete un tiempo ideal, en que al pueblo dispersado, maltrecho y sin esperanza se le promete unos pastores que reúnan de nuevo al pueblo. Lo que más llama la atención son los vv. 5-6 pues todo se concreta en una persona, en un pastor, a lo que antes se ha insinuado.

XV Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo B

“ Los fue enviando de dos en dos ”

La misión como vocación de ser discípulo

I ª Lectura. Amós (7,12-15): La palabra de Dios es el pan del profeta

I.1. La lectura del profeta Amós es toda una revelación de su vocación y de su misión. Este relato forma parte de un texto biográfico que marca las diferencias en un libro que están muy preñado de visiones y revelaciones (7,10-17). La llamada de un profeta verdadero siempre provoca admiración y desconcierto.

XIV Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo B

“ Se extrañó de su falta de fe ”

El espíritu del verdadero profeta

Iª Lectura: Ezequiel (2,2-5): El profeta, el hombre sin miedo

I.1. La primera lectura de este domingo la tomamos de Ezequiel, y viene a ser como una especie de relato de llamada profética; así es el caso de otros profetas de gran talante (Isaías 6 en el templo; Jeremías 1), porque se debe marcar una distinción bien marcada entre los verdaderos y falsos profetas. En la Biblia, el verdadero profeta es el que recibe el Espíritu del Señor.