ESA MIRADA AMOROSA SOBRE EL MUNDO

2012-04-03 L’Osservatore Romano
Ver el mundo con los ojos de Dios:  para los cristianos este es el «gran mensaje » que brota del domingo de Ramos. Benedicto XVI lo volvió a proponer a miles de fieles —entre ellos muchísimos jóvenes llegados de diversos países para celebrar la vigésimo séptima Jornada mundial de la juventud— que participaron en la misa en la plaza de San Pedro en la mañana del 1 de abril.
Recordando el grito de júbilo que acogió a Jesús en su entrada en Jerusalén, el Papa indicó su profundo significado mesiánico. «El que es aclamado por la multitud como el bendito —explicó—  es, al mismo tiempo, aquel en el que será bendita la humanidad entera». De aquí  la invitación a los creyentes «a asumir la mirada justa sobre las naciones que forman el mundo, sobre las diversas culturas y civilizaciones». Una mirada en la que debe reflejarse «la mirada misma de Dios sobre los hombres que él ama y sobre la creación»: por consiguiente, una mirada «sabia y amorosa, capaz de captar la belleza del mundo y compartir su fragilidad».

Para aprender esta actitud es decisiva la respuesta a la pregunta que hace dos mil años resonó en los corazones de quienes aclamaban a Cristo como Rey de Israel: «¿Quién es para nosotros Jesús de Nazaret?». Se trata de «una cuestión crucial —afirmó el Pontífice— que no podemos eludir». Sobre todo porque «precisamente en esta semana estamos llamados a seguir a nuestro Rey que elige como trono la cruz». Es decir, se nos invita a seguir los pasos de «un Mesías que no asegura una fácil felicidad terrena, sino la felicidad del cielo, la bienaventuranza de Dios ».

Benedicto XVI planteó esta pregunta sobre todo a los jóvenes, deseando que «el domingo de Ramos sea para vosotros el día de la decisión, la decisión de acoger al Señor y de seguirlo hasta el fondo». Como sucedió hace ochocientos años a santa Clara, que, arrastrada por el ejemplo de Francisco, precisamente el domingo de Ramos lo dejó todo para consagrarse totalmente al  Señor:  «tenía dieciocho años—recordó el Papa— y tuvo la valentía de la fe y del amor, de decidirse por Cristo, encontrando en él la alegría y la paz ».

A la opción radical por Cristo el Pontífice invitó también a los jóvenes en los saludos pronunciados en varias lenguas durante la plegaria del Ángelus. Fue significativo el aliento dirigido a los organizadores de la próxima Jornada mundial de la juventud, que tendrá lugar en 2013 en Río de Janeiro. Los invitó a acoger «con los brazos abiertos» a los jóvenes que acudirán a esa ciudad brasileña de todas las partes del mundo.

De la cita de Río el Papa habló también esta mañana, lunes 2, al encontrarse con más de cinco mil jóvenes de la archidiócesis de Madrid, donde el año pasado tuvo lugar el encuentro mundial. Será —fue su deseo— «un hito ulterior del camino de la Iglesia siempre joven».